domingo, 11 de noviembre de 2007

"Conocer y dominar las TICs": el rol puente de los ISFD

Uno de los pilares que posee la Ley de Educación Nacional Nº 26.206 es la de Garantizar el derecho de todos a conocer y dominar las nuevas tecnologías de la información. En este enunciado aparecen dos palabras interesantes para analizar y profundizar: conocer y dominar. Se podría decir que ellas son competencias que debemos trabajar con los estudiantes de todos los niveles, teniendo en cuenta sus tiempos de aprendizaje, para que se transformen en herramientas metacognitivas. Esto es importante ya que los procesos metacognitivos, como patrones orientadores, mejoran el aprendizaje y a la enseñanza. La mayoría de los autores acuerdan en que alude a dos componentes básicos: el saber acerca de la cognición y la regulación de la cognición. El saber metacognitivo abarca nuestras características como sujetos que aprenden, las particularidades de una tarea cognitiva y el uso de estrategias para realizar esa tarea. Podemos tener el saber personal de que leemos más lentamente que la mayoría de las personas, el conocimiento específico de que es más difícil recordar un relato por sus detalles que por sus ideas generales y el conocimiento estratégico de que una buena manera de determinar el significado de una palabra desconocida es deducirlo del contexto que la rodea.
La regulación metacognitiva implica el uso de estrategias que nos permiten controlar nuestros esfuerzos cognitivos. Esas estrategias generales de resolución de problemas pueden ser aplicadas en muchas situaciones diferentes. Sin embargo, la implementación de las estrategias puede diferir si nuestro objetivo es prepararnos para un examen, escribir, resolver un problema de álgebra o realizar un experimento científico. El propósito fundamental al enseñar a los estudiantes los mecanismos de la metacognición es hacer posible que ellos asu­man la responsabilidad de sus propias actividades de aprendiza­je y de comprensión. Tanto esto como el uso de las TICs está asociado con la lectura, las huellas o marcas en la lectura son de alguna medida estrategias para regular nuestros esfuerzos al comprender un texto. Baker[1], identificó seis criterios usados por los lectores competentes: 1. el criterio léxico (verifica que el significado de cada palabra haya sido comprendido), 2. El criterio de coherencia externa (verifica que las ideas del texto sean verdaderas o compatibles), 3. El criterio de cohesión proposicional (implica verificar que la relación entre ideas que comparten un contexto es cohesiva, busca pasajes para conectar ideas), 4. El criterio de cohesión estructural (verifica que las ideas de un texto o párrafo son temáticamente compatibles), 5. El criterio de coherencia interna (relación y equilibrio) y por último 6. El criterio de suficiencia informativa (colma mi exigencia).
Los buenos lectores seleccionan por sí mismos sus estrategias metacognitivas, y el subrayado o las marcas que uno deja en un texto es una de esas estrategias.
Ahora bien en esta Sociedad particular en la cual nos toca vivir, se presenta como una Sociedad de la Información. Sociedad que demanda y provoca desafíos a la escuela en un terreno que es su esencia, las TICs. Así pues las TIC se transforman en caminos para acceder a la información, para pensar, para interactuar, construyendo experiencias culturales cada vez mayores. Si esto es así, la escuela no debe desaprovechar este espacio, debe incorporarlo y utilizarlo inteligentemente. Edgar Morin, en su libro “Los siete saberes necesarios para la educación del futuro”[2] plantea precisamente en el saber nº 2; “Los principios de un conocimiento pertinente”, que existe una necesidad de impulsar un conocimiento capaz de afrontar problemas globales, la necesidad de aprehender los objetos en sus contextos, sus complejidades, demandando todo esto el desarrollo de la inteligencia humana, por medio de la enseñanza de métodos que permitan contemplar las relaciones mutuas y las influencias recíprocas entre las partes y el todo, enmarcadas dichas relaciones en un mundo complejo. La necesidad de impulsar y enseñar herramientas metacognitivas se vuelve cada vez más en una misión crucial de la educación, y como no más vital se vuelve esta misión en las instituciones que forman a los formadores de los estudiantes. Aquí toma un rol de puente los ISFD, entre los aprendices y las TICs
[1] Autor citado por Minnick Santa y D. Alvermann (1994) en su libro titulado: “Una didáctica de las Ciencias (procesos y aplicaciones)” Editorial Aique. Bs.As.
[2] Editorial Nueva Visión. Argentina. 2001

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